497 Aniversario – Artículo 1

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Tepeaca de ayer, hoy y siempre.

Segura de la Frontera – Tepeaca

Por: José Francisco Jiménez Villa.

Cronista de la ciudad de Tepeaca, Puebla. (*)

Mencioné en principio que, el nombre que adoptaron nuestros antepasados de Tepeaca, no fue simple casualidad. Ya que haciendo una breve remembranza histórica comentare que los primeros habitantes de que se tenga noticia en la comarca, y que registraron su llegada. Se establecieron en las laderas, terrazas y en la cima del cerro de la Cruz; nombre con el que se conoce a nuestro cerro grande. Precisamente en lo alto de ese cerro de roca caliza, rico en mármoles, principalmente de los llamados Gris y Rosa Tepeaca. Fue que se asentaron los primeros pobladores de que se tenga noticia en estas tierras.

El asentamiento se cree estaba poblado desde hace aproximadamente 1500 años A.C. Ya que se han localizado sitios arqueológicos que encuadran en las fases Tzompantepec-Tezoquiapan (1500 A.C.-100 D.C.) del periodo conocido como preclásico inferior o formativo. De ahí que existe la posibilidad de presencia humana anterior a esta fecha. Aunque lo hasta hoy comprobable, es lo citado. Así sucesivamente grupos nómadas, posteriormente sedentarios de origen otomí, y grupos de filiación Popoloca y Olmeca Xicalancas, conocidos como: Cetecas y Cozotecas, son quienes se van a asentar en nuestro pueblo definitivamente.

Estos Cetecas y Cozotecas, habitaban en las colinas de nuestros cerros cuando grupos de filiación Tolteca-Chichimeca llamados Cuautinchantlcas llegan a nuestro valle y los someten por conquista. Estos grupos provenían del lugar mítico llamado Chicomoxtoc (las siete cuevas) y en su largo peregrinar al altiplano central fueron a su vez mezclándose con otras tribus. Finalmente llegan a Cholula, la antigua capital Tolteca. Siendo los Cuautinchantlacas los que se asentaran en Cuautinchán (lugar que toma su nombre) a escasos 8 kilómetros de Tepeaca. Y una vez instalados ahí se lanzan a las conquistas de pequeñas aldeas como la nuestra y conquistan por la fuerza de las armas a los entonces pobladores originales de origen olmecoide: CETECAS Y COZOTECAS.

La Historia Tolteca-Chichimeca escrita durante la primera mitad del siglo XVI, por instrucciones de los conquistadores españoles y redactada precisamente en el hoy Municipio de Cuautinchán narra entre otros importantes acontecimientos la fundación de Tepeaca, por gente de filiación Tolteca-Chichimeca que venían de Tula, la gran Capital Tolteca en decadencia peregrinando a su nueva capital. La ciudad sagrada de Cholula. Estos se asientan en las cercanías de Huejotzingo y su gentilicio es COLHUAQUES. Ello hacia el siglo XI, año Tochtli-1178; posteriormente en el año II-tochtli-1182, los Cuautinchantlcas ubican a otros grupos llamados: TLAMAYOCA, UEXOTZINCA, TEOTLATEPANTLA, en las laderas del cerro referido y ambos grupos: COLHUAQUES Y TLAMAYOCAS en conjunto se les llamó: TEPEYACATLACAS.

Gentilicio que obedeció a la ubicación en que se asentaron. Así queda finalmente re-fundada la población indígena y es cuando aparece el primer nombre conocido para la población: TEPEYACAC TLAHITI. (Que significa: “en el ancón de el principio del cerro”).

En 1520 al arribo de los conquistadores españoles, el nombre compuesto antes referido, ya no existía y sólo se le nombraba TEPEYACAC. Palabra s sincopa de Tepeaca, que no es más que una alteración castellana de la cual resultó el nombre que hasta hoy conocemos: TEPEACA.

De tal forma que así como adoptamos el idioma castellano de los conquistadores, el cual tiene sus raíces en otras lenguas como el latín, el griego, el árabe. También en nuestro lenguaje cotidiano utilizamos palabras de algunos lenguajes y dialectos de nuestros antepasados mesoamericanos: Otomí, totonaco; maya, mixteco, etc. Pero esencialmente Náhuatl. Este quizá por ser el más difundido y de alguna manera el más utilizado y conocido. Es de donde precisamente proviene el nombre de nuestra población. Y que hemos abordado con mucha paciencia en otras colaboraciones.

Pero llegaría el 4 de septiembre de 1520, cuando los anales de la historia de Tepeaca registrarían la llegada, el encuentro con los españoles y ahí cambio la historia y se dio nacimiento a lo que será nuestra historia mestiza y al nuevo nombre de la ciudad.

Es seguro que allende las fronteras de Castilla, y una vez iniciada la conquista de México, el conquistador Hernán Cortes, Eligio el nombre más castellano que ciudad alguna tuvo y pudo haber tenido para sí, siendo Tepeaca, la antigua Tepeyacac, la población que tan arrogante y castellano nombre ostento, y que el conquistador bautizó como SEGURA DE LA FRONTERA.

[… La prueba más clara que nos envió Dios de su protección la tuvimos después de regresar derrotados a Tlaxcala, pues en poco más de seis meses de ocurrido aquel contratiempo ya habíamos vuelto ser los más fuertes, y al cabo de otros ocho meses quedamos dueños de Tenochtitlan, lo cual pasó según la manera que adelante voy a decir… En la parte donde mataron a los españoles hice ciertos esclavos, porque además de haber matado a dichos españoles y haberse rebelado contra el servicio de su alteza, era fama publica que comían carne humana. Y era mi deseo poner cierto espanto a los tributarios de los aztecas… Para asegurarme el camino a la Vera Cruz e impedírselo a loa aztecas, quienes de la costa obtenían buena parte de sus alimentos, y considerando que si dejásemos sola la tierra, como antes, loa aztecas y sus aliados podrían inducir a los de Tepeaca que se rebelasen otra vez, y también porque convenían a mis fines que tuviésemos un lugar propio, sin depender tan por entero de los tlaxcaltecas, en junta con mis lugartenientes acordé fundar una villa en la mejor parte de aquella provincia de Tepeaca, villa a la que puse el nombre de Segura de la Frontera. Luego mande traer materiales para de prisa me hicieran allí una fortaleza.] (Cortés, 1990: 159-160)

En la segunda de sus cinco famosas Cartas de Relación, fechada el 30 de octubre de 1520 y firmada precisamente en Segura De la Frontera-Tepeaca. Cortés escribe:

“…Por esto como por otras razones y causas muy convenientes, nos pareció que para evitar lo ya dicho se debía de hacer en esta dicha provincia de Tepeaca una villa en la mejor parte de ella, adonde concurriesen las calidades necesarias para los pobladores de ella. Y poniéndolo en efecto. Yo, en nombre de vuestra majestad, puse su nombre a la dicha villa, Segura de la Frontera y nombré alcaldes y regidores y otros oficiales, conforme a lo que se acostumbra. Y por más seguridad de los vecinos de esta villa, en el lugar que señale se ha comenzado a traer materiales para hacer la fortaleza porque aquí los hay buenos y se dará toda la prisa que sea más posible.”

Una pregunta por demás interesante que siempre se hace al respecto de porqué Cortes escogió ese nombre para bautizar a la antigua Tepeyacac, se deba quizá a que el conquistador deseó honrar el nombre de la antigua ciudad fronteriza de Andalucía, llamada Segura de León, que está ubicada entre Sevilla y Badajoz y a la que muchos conquistadores incluido don Hernán, debieron conocer. Ciudad importante antes de la caída de Sevilla a mano de los moros, en la llamada Guerra de Granada en 1491. Otra versión es que le nombró Segura de la Frontera, probablemente con el fin de recordar a los conquistadores que con él venían de Extremadura el gran castillo de Segura de la Orden de Santiago, desde el cual se veía al nordeste, hacia Medellín y la Serena, una vista inspiradora y muy semejante a la que desde Tepeaca se obtiene de la sierra nevada y el valle de Cholula. Diferentes versiones sin mayor solides que el nombre de Segura, apuntarían hacia pequeñas poblaciones que con este nombre se conocen en España, pero que carecen de fundamento por su lejanía a la región andaluza y extremeña tierra de la gran mayoría de los conquistadores que vinieron con Cortés.

Sin embargo el nombre no prosperó, y siguió llamándose Tepeyacac. Con su alteración española: Tepeaca.

El nombre y los pocos españoles que quedaron después de que Cortés partió de Tepeaca, también se fueron. Primero a Tutepeque (Tuxtepec en el hoy Edo. De Oaxaca), a donde fundan al mando de Gonzalo de Sandoval otra población. Que poco tiempo después con la presencia de Pedro de Alvarado, nombrará: Segura de la Frontera. Y otros hombres también de Tepeyacac al mando de Francisco de Orozco, le acompañan a la conquista de Huexyacac-Oaxaca, a donde fundan otra ciudad con ese nombre de Segura. Calificativo que tampoco prospera pues pronto se le denominara Antequera y finalmente Oaxaca de Juárez. Estaba escrito que SEGURA DE LA FRONTERA solo sería el sobre- nombre castellano para una ciudad recién fundada, o más bien re-fundada pero que no olvidaba sus raíces indígenas y sus pobladores siguieron llamándole como hasta hoy: Tepeaca. Sí, Tepeaca de ayer, hoy y siempre.

(*) reflexionestepeaca@hotmail.com

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